Euskal Herriko Portuak. Gipuzkoa

EUSKAL HERRIKO PORTUAK

Bizkaiko Golkoa Europako ekialde bazterrean dago. Atlantiko itsas handian dagoan arku zabal bat dirudi, bere mutur biak, bata Ortegai muturrean, A Coruñako Cariñon, Galiziako iparrean, eta bestea, Frantziako Bretaña aldeko Ouessant ugartean, kokatzen direlarik.

Euskal Herriko itsasbazterrari dagokion gunea, kontxa itxurazkoa, Bizkaiko Golkoaren erdipuntuan kokatzen da. Muskiz (Bizkaia) eta Anglet (Akitania) bitartean, 300 kilometrotako itsasadar, itsasmalkar eta hondartzaz osaturik

Aspaldikoa da Euskal Herrian marinel ohitura. Euskal portuek, historia eta gertakizun liburuetan ageri zaigunez, arrantzaleei ezik itsaslapur eta merkatariei ere eman zieten babesa. Hor ditugu, ezaugarri lez, Terranovara makailaoaren bila edo ta balearen ehizan egindako bidaiak.

Asko aldatu da antxinako portuen jarduera eta itxura- Haizeak bultzatutako goletak, arrauntzarako egurrezko txalupak edo ta lurrunontziak aspaldiko kontuak dira. Kaiari loturiko kolore biziduneko egurrezko ontziak altzairuzko eta poliesterreko ontzi bilakatu dira, itxura berri eta luzeera handiagorekin

Merkatalontzietarako prestu diren Bilbo, Pasai eta Baionako portuak salbu, Euskal Herriko beste portuak arrantzari lotutakoak dira. Ba dira ur handiko arrantzarako ontziak. Itsas zabalean aste luzeetan jarraitzen duten ontzi frigorifikoak. Ohiko arrantza itsasbazterrekoa izan da. 60 millaren barruan arrantzan dabiltzan neurri erdiko ontziak. Ba dira, bestalde, itsasbazterretik hurbil dabiltzan ontzi txikiak. Egunero arrainketarekin porturatzen direnak. Bizibideko arrantza gutxitu egin da nabarmenki eta aisialdiko arrantza areagotzen ari da. Euskal portuetako kai eta pantalan gehientsuenak aisialdirako ontziez osaturik daude gaur egun.

Bide-zorro txiki batekin eta gogo handiz abiatu ginen gure portuen izaera eta egoera ikustatzera. Euskal itsasbazterretik abiatuz, zatika eginiko ibilaldietatik sortu da “bidaiaren egunerokoa” hau. Bere orrialdeetan, esku-telefono batekin hartutako portu eta kaien argazki panoramikoak oraindik, melankolia batetan murgildurik, gogoan diren ohiturazko irudi bilduma batekin besarkatzen dute elkar.

Itsasbazterretik zehar, gure ibilaldia mendebaldetik ekialdera egin izan dugu. Baborretik estiborrera, itsasoa aurrean jarririk. Betse ikuspegi batetik esanda, Somorrostro Ibarretik Baiona aldean Nive eta Adour ibaiak bat egiten duten tokirarte.

PUERTOS DE GIPUZKOA

Entrando en tierras guipuzcoanas, en el límite con Bizkaia, dentro del “Parque Geológico de la Costa Vasca” (Flysch), encontramos el PUERTO de MUTRIKU. Se beneficia de una pequeña bahía al pie de un acantilado sobre el que está construido todo su caserío. Considerado como uno de los puertos más antiguos de Gipuzkoa, palacios y casas torre recuerdan su pasado glorioso. La plaza principal está presidida por la estatua de Churruca, héroe en la batalla de Trafalgar. El museo local, “Bentalekua” pone de manifiesto la relación estrecha y ancestral de esta localidad con la pesca y el mar. Gracias a la destreza de sus arponeros, lideraba de manera legendaria la descarga de grasa de ballena en sus muelles. De entonces acá, su actividad pesquera ha decaído en picado. Hoy día solo están censados, en la Cofradía de Pescadores, tres barcos dedicados a la pesca. El resto de las embarcaciones que ocupan amarres y pantalanes están destinadas al recreo. Futuras remodelaciones en este puerto consideran la instalación de una planta de aprovechamiento energético de las mareas.

Fueron vecinos de Itziar, interesados por los frutos y beneficios que podrían conseguir en la orilla del mar, quienes descendieron del monte y fundaron, mediado el siglo XIV, la villa de Deba. Se encuentra en la margen derecha del río de donde tomo su nombre. Durante la edad media fue vía fluvial para acceso del mineral de hierro destinado a las ferrerías de Altzola y Elgoibar, como salida para la lana de Castilla hacia el norte de Europa. La falta de calado de su puerto hizo que perdiera valor estratégico y llegara su decadencia naviera.

A principio de siglo XX, la moda de los baños de mar, incentivados por su hermosa playa y la llegada del ferrocarril, abrió un nuevo nicho de negocio. Se inauguraba el veraneo, inicio de una tradición que ha llegado hasta nuestros días.

El PUERTO de DEBA ha perdido su carácter comercial y pescador. En la actualidad, una pequeña dársena, entre el muelle del paseo y una escollera protectora del río y el mar, próxima a la desembocadura, está destinada a embarcaciones deportivas de escasa envergadura.

Continuando la Ruta de la Costa Vasca, desde las laderas del monte Alduz, descendemos a Zumaia. Su casco antiguo aún conserva el trazado medieval. Desde su fundación ha estado relacionada con la industria y el comercio marítimo hacia norte de Europa. En este punto del litoral acaba un tramo del “Parque Geológico de la Costa Vasca” (Flysch).

En el estuario, confluencia del río Narrondo y el Urola, se encuentra

el PUERTO de ZUMAIA . Cuenta con astilleros para buques de hasta 100 metros de eslora. En la actualidad, a pesar de la existencia de una fabrica de conservas del mar su actividad pesquera es inapreciable. Por el contrario, cuenta con un puerto deportivo, próximo a la Casa Museo del pintor eibarrés Ignacio Zuluaga, con más de 500 puntos de amarre y todos los servicios necesarios que esta actividad demanda.

Pasamos un túnel y por una carretera salpicada por el mar llegamos a Getaria. Se asienta sobre una pendiente cortada sobre el acantilado para terminar entre playas y muelles. Su nombre proviene de la época romana. Así denominaban, “cetaria”, a los puntos de la costa donde levantaban factorías de salazón y conservas. Su tradición marinera y pescadora llega de entonces. En tanto que “villa”, se fundó a finales del siglo XII.

Según se entra encontramos a mano izquierda un monumento homenaje al navegante Juan Sebastián Elcano y a la derecha el museo dedicado al modisto Cristóbal Balenciaga. Dos hijos ilustres de la localidad.

Entre la Punta de Alzakoarria y la isla de San Antón se sitúa el PUERTO de GETARIA. Durante inicio de siglo XXI ha sido dotado de nuevas infraestructuras. Lonja de subastas, fábrica de hielo y amplias zonas para carga y descarga.. Sus muelles tienen dos partes diferenciadas. Una dedicada a la pesca de los 24 barcos de bajura censados en La Cofradía. Otra para embarcaciones de recreo, con unos trescientos amarres, y todo tipo de servicio auxiliar.

La pesca, viveros de marisco y la industria conservera, siguen motor principal de la economía local. Habría que sumar a ello el turismo, la hostelería y la viticultura, con destino a la elaboración del conocido “Txakoli de Getaria”.

Sobre un “balcón peatonal”, siempre con el riesgo de que, en marea alta, una ola de mar nos salpique por el camino, alcanzamos Zarautz. La reina Isabel II puso de moda esta localidad en el siglo XIX. Su larga playa, más apta para la práctica del surf que para los baños de mar, es el gran atractivo para turistas y veraneantes. Su paseo marítimo se engrandece con una magnífica panorámica de la vecina Getaria. Desde allí se explica que al islote de San Antón se le denomine “Ratón de Getaria”.

El PUERTO de ZARAUTZ es una escollera paralela a la carretera. Un muro vertical protege del norte y conforma el acceso al refugio marino. Sus dimensiones minúsculas solo permiten el amarre de unas pocas “txalupas” que al bajar el nivel del mar quedan varadas en la arena. Con marea alta es utilizado por jóvenes y adolescente como piscina de agua salada, incluso está provisto de trampolín para mayor divertimento.

De vuelta a la carretera, tras hacer 9 kilómetros, luego de una ligera subida y sortear una curva de 180 grados, descendemos hasta Orio, Es cuna del escultor contemporáneo Jorge Oteiza y de distinguidos remeros.

Esta villa, fundada en el siglo XIV, en la “Ruta Jacobea de la Costa”, toma nombre del cauce del río junto al que se asienta. En su origen fue aldea de San Sebastián con el nombre de “Villareal de San Nicolás de Orio”. Su tradición marinera y pescadora llega desde entonces.

El PUERTO de ORIO es un amarradero típico de río. Un muelle a la orilla de la población, plaza del pueblo, donde se efectúa la descarga de pescado. En la actualidad ha mejorado de manera considerable en prestaciones y servicios. Son seis los barcos de bajura que siguen adscritos a la Cofradía local. Detrás de la playa, hay 300 amarres, para yates de hasta 10 metros de eslora.

Urumea. Una de sus playas bordea la espectacular Bahía de la Concha que con la isla de Santa Clara en el centro, como si fuera una perla, pone sello de identidad a la ciudad. Eduardo Txillida engrandeció el extremo oeste de la bahía con un conjunto escultórico, conocido como “Peine de los vientos

Aunque existan referencias anteriores, la fundación de San Sebastián fue en el siglo XII. La modernización llegó a finales del XIX, cuando la reina María Cristina convirtió la ciudad en sede estival de la Corte. Su interés como destino veraniego y turístico ha llegado hasta nuestros días. El título de “Capital Cultural Europea”, durante este año 2016, y la buena fama de su gastronomía, ha venido a incentivar el interés de viajeros y “gourmets”.

El PUERTO de SAN SEBASTIÁN se encuentra al pie del monte Urgull. Es visita recomendada para quien pretenda conocer los aires marineros de la ciudad. Se trata una pequeña dársena, en la parte oriental de la bahía, con forma triangular. Al fondo, de espaldas al mar que llega del norte está el edificio del “Aquarium”.

La zona pesquera y su correspondiente lonja de subastas atiende la descarga de 4 barcos de bajura que contrastan con 400 puntos de amarre para barcos de recreo.

Dentro del área de influencia metropolitana de San Sebastián se encuentra Pasaia. Se constituye como municipio al inicio del siglo XIX. Ha crecido entorno a la bahía que conforma la desembocadura del río Oiarzun.

Se trata de un puerto natural al que se accede entre las estribaciones de los montes Ulia y Jaizkibel por un canal de unos 80 metros de ancho.

Es el segundo puerto comercial del País Vasco, después de Bilbao. Desde sus muelles de Trintxerpe y Antxo, repletos de contenedores, se exportan automóviles y otros productos mecanizados.

Su lonja de pescado negocia las capturas de su flota de altura, con una treintena de embarcaciones, y la de bajura, o de artes menores, con 18. Otro de los servicios portuarios esta destinado al amarre de embarcaciones de ocio.

En los núcleos de San Pedro y San Juan, antiguas aldeas de pescadores, descansa el pasado y esencia de este enclave marinero.

En la orilla occidental están los muelles del PUERTO PASAI SAN PEDRO. Su acceso esta restringido a los barcos de bajura. Las fachadas de sus viviendas guardan aun el recuerdo de los clásicos barrios de pescadores. En la rampa de la cala Ondartxo se ha habilitado un astilleros a modo de museo. Conocido por “Albaola-Factoría Marítima Vasca” se construye en su interior la replica, en forma y manera, del Galeón San Juan, un ballenero del siglo XVI.

En la parte oriental de la bahía se encuentran los amarres del PUERTO PASAI DONIBANE. Confronta su atractivo con sus vecinos de enfrente en una rencilla ancestral, típica de pueblos lindantes. La belleza y encanto del lugar hizo que el escritor Víctor Hugo se instalase en una de sus viviendas para redactar un buen número de páginas sobre su “Voyage au Pays Basque”. En ellas ensalza el carácter amable de sus gentes y hace una loa dedicada a las bateleras ocupadas en pasar viajeros de una a otra orilla de la bahía. La casa donde vivió el literato francés se guarda como un pequeño museo abierto a los visitantes.

Siguiendo camino hacia el este, después de subir las pendientes del monte Jaizkibel y tras visitar el santuario de la Virgen de Guadalupe, llegamos a Hondarribia. En la orilla oeste del río Bidasoa, tiene de vecina, al sur, la ciudad fronteriza de Irún, donde excavaciones recientes sitúan el puerto romano de “Oiasso”. La auténtica “Bella Easo

Su primera referencia escrita llega del siglo XII. Su emplazamiento estratégico frente a Francia la convirtió en una plaza fuerte de importancia. Todavía conserva dos arcos de acceso a su interior y una parte importante de sus murallas. Está considerado “Conjunto Monumental”.

Su pintoresco barrio pesquero se ha trasformado en avenida peatonal repleta de bares y restaurantes. El peso del sector servicios ha desplazado a la economía tradicional basada en la pesca. En su jurisdicción se encuentra el aeropuerto de Gipuzkoa.

El PUERTO de HONDARRIBIA , “Puerto Refugio”, destinado a la pesca se encuentra en las cercanías del Cabo Higer. De las 60 embarcaciones dedicadas a la pesca de bajura que había en los años 90, hoy solo quedan 28.

Sus capturas se gestionan en modernas instalaciones portuarias por la “Cofradía de Mareantes de San Pedro”, constituida en el siglo XIV.

Libre el centro del pueblo de las actividades pesqueras, junto a la playa, se ha construido un puerto deportivo, con 672 puntos de amarre, para barcos de hasta 18 metros de eslora y así dar respuesta al marcado carácter turístico de la Hondarribia actual.

Texto y fotos Josu Bilbao Fullaondo

 

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